jueves, 31 de enero de 2013

Variedad geografica










La provincia de Puntarenas, en cuanto al área de su territorio es una franja bastante angosta, pero ocupa prácticamente dos tercios del litoral del Pacífico.


Esta provincia pone de manifiesto su tremenda variedad geográfica a través de vibrantes paisajes. Tiene bosques lluviosos, bosques nubosos, reservas biológicas en algunas de las islas del Golfo de Nicoya, tierras pantanosas y las célebres playas del Pacífico.



La ciudad de Puntarenas era el principal puerto de Costa Rica en el Pacífico. Actualmente Puerto Caldera (a 16 kilómetros al sur de Puntarenas), es el más importante puerto costarricense para el arribo de cruceros turísticos y también carga en general.




Superficie 11.276 kilómetros cuadrados

Capital Puntarenas, a 130 kilómetros de San José
Clima Caliente; promedio de temperatura: 28°C
Altitud A nivel del mar





División administrativa



Es la sexta provincia del país, cuenta con 11 cantones y 43 distritos.







CantónCabecera

1. Puntarenas Puntarenas
2. Esparza Esparza
3. Buenos Aires Buenos Aires
4. Montes de Oro Miramar
5. Osa Puerto Cortés
6. Aguirre Quepos
7. Golfito Golfito
8. Coto Brus San Vito
9. Parrita Parrita
10. Corredores Ciudad Neilly
11. Garabito Jacó





Generalidades



Está comunicada con el resto del país por importantes vías. Además cuenta con aeropuertos locales y servicios de ferry que cruzan el Golfo de Nicoya.



La explotación minera se da en la zona sur de la provincia, de donde se extrae oro, zinc, hierro y plata.



Tiene muchos lugares de interés turístico: playas y parques nacionales como Manuel Antonio, Carara y Corcovado. Tiene además varias reservas biológicas y zonas protegidas como la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Golfito.



Es la provincia con más islas: Chira, Bejuco, Caballo, Venado, Cedros, Cuchillos, Negritos, San Lucas, Herradura, Violín, Isla del Caño y la muy conocida y protegida Isla del Coco.



Entre los cultivos propios de la zona están: arroz, piña, palma aceitera, banano, caña de azúcar, frijol, tubérculos, tabaco y maíz.



También se desarrolla la ganadería de carne, la acuicultura, la pesca y la apicultura.



Límites



Limita al norte con Alajuela, San José y Limón, al noroeste con Guanacaste, al sur con el Océano Pacífico y al sureste con Panamá.




Historia



En la época precolombina, la Península de Nicoya estuvo habitada por chorotegas, mientras que el sector central lo ocupaban los huetares.

En 1522 llegó a Nicoya el explorador y conquistador español Gil González Dávila.
En 1524 se levantó el primer asentamiento español: Villa Bruselas.
En 1556 se edificó, en Chomes, la segunda iglesia de nuestro territorio.
En 1814 las Cortes de Cádiz concedieron a Puntarenas el título de Puerto Mayor.
En 1834 se proyectó trasladar el puerto a Caldera, pero durante la administración de Braulio Carrillo, seis años después, el puerto retornó a Puntarenas, ya en calidad de puerto del Estado y posteriormente como puerto franco.
En 1821 se estableció en Esparza la primera escuela que era exclusivamente para varones.
En 1848 Puntarenas no tenía la población suficiente para ser considerada una provincia independiente por decreto constitucional. En un artículo especial se establecía que debería formar una comarca independiente, hasta que su población aumentara lo necesario para convertirla en provincia.


Ríos

Algunos de los ríos que surcan estas tierras son el Ario, Lagarto, Barranca, Grande de Tárcoles, Grande de Térraba, General, Coto Brus, Naranjo, Barú, Parrita, Savegre, Aranjuez y Coto.


Gentilicio



Puntarenense.



Algunas Atracciones turísticas



Parque Nacional Carara



Este parque es una meca biológica que cubre 47 kilómetros cuadrados, dista 109 kilómetros de San José, y se localiza en la costa del Pacífico, al sureste de Puntarenas.



Gran cantidad de animales silvestres, encuentran refugio en el bosque y en el suelo. Su cobertura forestal, casi intacta, asegura la pureza de los ríos y riachuelos.



Carara es conocida como la "Isla Biológica" y está rodeada de haciendas cuyas actividades principales son la agricultura y la ganadería y otras actividades agropecuarias.



Paradero Playas de Doña Aña



El Instituto Costarricense de Turismo construyó esta área recreacional al lado de la Playa, con el objetivo de desalojar la popular playa de la ciudad de Puntarenas. Está situado a 14,5 kilómetros de Puntarenas, a un kilómetro y medio al norte del puerto de Caldera. El Paradero de Playas de Dona Ana cuenta con campos para merenderos (áreas de picnic), un restaurante y duchas.



Islas del Golfo



El puerto de Puntarenas es el punto de partida de excursiones en pequeños botes turísticos por el Golfo de Nicoya, con sus muchas e interesantes islas que, algunas de las cuales son reservas biológicas.



Playa de Jacó



Playa de Jacó es una de las favoritas para los turistas. La playa de arena gris se extiende 3,5 kilómetros y está situada a solo 119 kilómetros de San José. Brinda grandes comodidades para el visitante y un servicio de transporte muy eficiente.



Parque Nacional de Manuel Antonio



En la costa del Pacífico, donde se localizan kilómetros de playas de arena blanquecina, se halla situado uno de los parques más populares dentro del sistema de áreas protegidas. Es una de las mejores áreas para observar la migración de aves marinas. Sus aguas cristalinas han hecho que sea un sitio popular para los entusiastas del buceo. Es uno de los parques con mayor belleza escénica y su atracción principal la constituyen las playas Espadilla Sur y Manuel Antonio, ésta última de arena blanca, escaso oleaje, pendiente suave y aguas transparentes. El visitante puede contar con un centro de información, senderos señalizados y miradores rústicos.





Otros parques



Reserva Natural de Cabo Blanco



En el extremo sur de la Península de Nicoya, se halla Cabo Blanco. Es un albergue de aves marinas, principalmente pelícanos pardos, tijeretas de mar y piqueros morenos. Un punto de referencia muy visible, y refugio inexpugnable para una gran población de aves, es la Isla Cabo Blanco, un peñon rocoso de paredes verticales localizado a 1.600 metros de la costa; debe su nombre al color blanquecino que presenta debido al guano acumulado por las aves marinas.



Reserva Biológica de Isla del Caño



Esta isla se encuentra en el Océano Pacífico, frente al parque nacional de Corcovado. Tiene un gran significado arqueológico, pues fue usada como cementerio precolombino. Todavía es posible observar algunas esferas de piedra, de una redondez casi perfecta, elaboradas por los indígenas.



Reservas Biológicas de las Islas Guayabo, Negritos y Los Pájaros



Estas islas protegen en forma muy efectiva, debido a su inaccesibilidad, grandes colonias de aves marinas: pelícanos, pájaros, fragatas y piqueros morenos.



Parque Nacional de Corcovado

Localizado en una zona de bosques lluviosos tropicales. Conserva, sobre todo, la flora, pero habitan en él diversos tipos de animales que lo usan como refugio. Está considerado como uno de los bosques de mayor importancia biológica del mundo. Su superficie es de 41.789 Ha. Cuenta con un centro para visitantes, una estación para investigaciones científicas con facilidades de alojamiento, senderos y un campo de aterrizaje.

sábado, 26 de enero de 2013

Julian Ritter pintor que plasmo imagenes unicas del puerto

GPintor Alemán Polaco que se enamoro de nuestras imágenes, plasmo cuadros que en la actualidad se encuentran en famosas Galerías Norteamericanas.

Puntarenas Encanta a locales y a extranjeros

Ritter bautizo su buque Galileo,y zarpo en búsqueda de nuevas imágenes en,febrero 2, 1968


Ritter aboard his 45-foot yawl, Galilee, in the harbor at Puntarenas, Costa Rica

Julian Ritter (September 19, 1909 – March 4, 2000[1]) was an German American painter who painted nudes and clowns and had an ill-fated Pacific voyage that nearly cost the lives of Ritter and his crew.



Ritter's paintings were typically rich in color. His nudes celebrated the glamor and beauty of the female form. All of his figurative paintings expressed the humanness in his subjects. He also painted landscapes at different points during his career and complex compositions dealing with mystical and spiritual subjects during his later years.
Las pinturas describian en color y en matices, momentos y paisajes de nuestro puerto, dentro del contraste de la madera y de casas maltrechas, retrato un puerto pobre pero lleno de vida. Fueron pinturas de los años 60 con calles de arena y casas de colores fuertesImageImageImage
They sailed to Puntarenas, Costa Rica, where he painted for six months. He then sailed to the Galapagos Islands, Tahiti, Moorea and Bora Bora, sketching tropical scenes for later development as paintings. In December, 1968, a show was mounted at the Bernard Gallery in Los Angeles of works painted in Puntarenas that Ritter had sent home.Image
Esta pintura describe imagenes de los carnavales y su gente.

Recuerdos de Don Arnold







RECUERDOS DE INFANCIA


por Arnold Marin








Para los que nacieron a mediados del S XX he aquí algunos recuerdos:

Tal vez se acuerden que en las pulperías cuando se iba a comprar café, había unas máquinas negras con poleas y que producían un chirrido característico para molerlo, ya que lo recibían en grano.

La manteca de cerdo para cocinar, ya que aun no aparecían los aceites vegetales, venía en grandes tarros de lata que los pulperos tenían en el suelo o el mostrador y sacaban con una gran cuchara. La vendían en onzas, cuartos de libra, etc., envuelta en el famoso papel de pan.

Las compras fiadas con libreta, en la que el pulpero anotaba lo que vendía y su precio que cada quincena los papás cancelaban religiosamente para tener derecho al crédito.

Los confites de “feria”, que los chiquillos pedían cada vez que iban a comprar algo y que los pulperos amablemente regalaban. También los confites de pescadito y los cartuchos de gofio.

Como las refrigeradoras eran un artículo de lujo que solo los ricos tenían, una fábrica de hielo lo distribuía en los barrios en un carretón tirado por un caballo, el famoso “carretón del hielo”. Cuando pasaba por tu calle, las mamás salían con palanganas u ollas y compraban un pedazo que echaban en ellas para el fresco. Mientras compraban, el agua del hielo que se derretía en el carretón, chorreaba y quedaba un charco en la calle, muchas veces mezclado con la boñiga del ruco.

Como en las pulperías solo había helados de palillo y en la calle vendían los “ helados Pinto”, transportados en un carretillo con un cajón que los mantenía fríos y empujado por un empleado, para los cumpleaños y otras festividades, se hacían en la casa con sorbetera…

La leche era repartida (como no había aparecido la Dos Pinos) en la puerta de las casas por el “lechero” que la sacaba de los grandes tarros que traían a veces a lomo de caballo o en camioncitos y la medían con un cucharón de media botella. La vertían en las ollas que las mamás sacaban de sus casas. Algunos de ellos le agregaban hielo para que estuviera “fresca”….y como decían nuestros abuelos, la bautizaban.

El hojalatero que deambulaba por las calles con un tarro especial que le colgaba de la mano y que contenía carbón encendido para calentar los cautines y reparar las ollas y otros enseres con soldadura. O el afilador de cuchillos con su esmeril portátil. Ambos pregonaban a gritos sus servicios al igual que el vendedor de escobas.

Los programas de radio en vivo: los Legionarios Madrugadores en Radio City, para levantar a los chiquillos y se fueran a la escuela. En las noches en Nueva Alma Tica, Atenea y otras: el Mago de la Luna, Sandokán el Tigre de la Malasia, Tamacún el Vengador Errante, El Príncipe Oshima, la Novela Pasional, Lalito, Cuquita y su Mamá, Tranquilino y Macedonia, Rafela, la Escuela de la Niña Pochita. Palomino y su Mamá, el Concho Vindas, Zoilo Peñaranda y Compañía.

Los carretoneros que se situaban alrededor del Mercado Central para ofrecer servicios de transporte de carga.

Los coches funerarios, aquellos vehículos tétricos negros y con grandes vidrieras para exhibir el ataúd que era forrado con una tela de colores ya fuera morado, gris, café, blanco etc. y que los caballos percherones llevaban en su lomo una red del mismo color (al igual que un penacho en la cabeza) que llegaba casi hasta el suelo. Entre más plata tenía la familia del muerto, más parejas de caballos tiraban del coche. A los pobre solo les ponían con costos, una pareja. El cochero vestido de negro, sentado en un banco adelante y arriba (como el de las películas de Drácula), usaba chistera y llevaba en su mano un chilillo o fuste. Los ruidos de los cascos al golpear el concreto de las calles y los relinchos apagados de los caballos. Las boñigas que quedaban frente a la casa del difundo o en el frente de la iglesia.

Las fiestas “cívicas” en la mal llamada Plaza Víquez, ya que su verdadero nombre es González Víquez, con el tobogán, el trencito,los volantines, la capitana, las casas de los sustos y de la risa, las funciones de títeres con Marraqueta, Pantaleón, el Diablo, la Muerte, etc. La plaza de toros con una pila llena de agua en el centro donde se lanzaban algunos para no ser embestidos. Eran efectuadas al igual que ahora a finales de diciembre y se asociaban muchas veces a la famosa banda de muñecos mecánicos que colocaban en un techo del Cine Ideal al norte de la Plaza y que “tocaban” marchas militares, barras y estrellas por ejemplo. O las famosas Aguas Danzarinas que ponían en un lote al costado de la Guardia Rural en la Av. 2da por la Iglesia de la Soledad. Por cierto frente a ella armaban un ring para peleas de box y también hacían bailes populares en el Parque Morazán alrededor
del Templo de la Música donde tocaba la orquesta. También en los días previos a la Navidad, cuando venía El Niño y no Santa Claus, los jóvenes se reunían a caminar por las noches en la Avenida Central, lanzándose confeti..

El teatro Latino, en el Paseo de los Estudiantes, famoso por sus shows con magos, saltimbanquis y faquires. Cerca el Cabaret la Orquídea y la Agencia de Bicicletas Rudge. También la Pila Volio, donde enseñaban a nadar y hacían eventos sociales como quinceaños, bodas, etc. Ahí también estuvo el Cine Capri si no me equivoco. Y hablando de bicicletas, la Agencia Raleigh donde fue posteriormente el Cine Rex.

El cine Lux, costado este de Plaza Víquez. También el Capitolio, el Moderno, el Coliseo, el Roxy, el Center City, el Variedades, el Adela y el Líbano en la zona roja. Luego el Metropolitan por la Estación de Bomberos.

La tanda de cuatro de los domingos para los jovencillos, que se citaban preferentemente en los teatros Raventós y Palace con sus amigos y novias (os). Posteriormente el Rex y el Coliseo. Luego al salir, cruzar la avenida y dar vueltas por las aceras del Parque Central, Ellas en un sentido y los majes (no maes como ahora) por el otro. Así se veían dos veces en una vuelta. Más de un hogar se originó en esta costumbre.

Los helados Tastee Freeze frente al Hotel Costa Rica, al lado de la Foto Shop, visitados después del cine o se iba a la Soda La Guacamaya…También la Soda Tapia cuando estaba en el Mercado Central.

Visitas al Aeropuerto de la Sabana para ver aterrizar y despegar los aviones.

El tranvía que iba desde la Sabana por el Paseo Colón y la Avenida Central y subía por Cuesta de Moras hasta donde hoy se ubica Pollos Kentucky en San Pedro, al Norte del barrio Francisco Peralta. Tenía ramales hasta la estación del Ferrocarril al Pacífico y Tibás por la calle cero. Creo que también fue a Guadalupe algún tiempo. Siempre he pensado que su desaparición fue un lamentable error cometido por Figueres, igual al que cometió su hijo al cerrar los trenes, lo cual es ahora muy evidente.

Los teléfonos con operadora ya que no eran automáticos. Al descolgar el aparato una operadora le pedía el número con el que deseaba hablar y lo conectaba con él. Al igual que las refrigeradoras, muy pocas familias tenían teléfono y no había muchos números disponibles por lo que se repetían agregándoles una jota al principio. Por ej: J5402,Esto diò origen a que cuando un señor casado tenía “querida”, le decían la jota.

Los veraneos a Puntarenas cuando prácticamente era el único punto turístico. En enero o febrero y se iba en tren. Viaje inolvidable en el que docenas de familias compartían este medio de transporte. Las ventas de gallos de Rio Grande (Atenas) y Orotina, pollo, alborotos, semillas de marañón y otras. Venta de refrescos gaseosos en el tren, acarreados en baldes con hielo y también cervezas. Las familias se hospedaban en Mata de Limón en el Hotel Chanita o en pensiones y otros hoteles en el puerto. Los bailes en los Baños que también eran balneario, mucho antes que el Plíkiti. Posteriormente el hotel Tioga.

Caminatas por el Paseo Cortés y comprar churchills y Mates.

Los carros de garaje, para servicio público, ya que no había taxis. Usted pedía un carro al garaje, por ejemplo la empresa Alfaro y le mandaban hasta su casa un elegante vehículo con chofer educado y respetuoso que le transportaba a donde requería. Los taxis acabaron con esto al igual que con las buenas normas de conducir carro. De ahí el despelote que vivimos actualmente.

Los juegos de los niños: oba, rayuela, la huerfanita, salero, uno dos tres queso, Antón pirulero, matarile rile ron, salvo la banca, escondido, quedó, seguido, trompo, chócolas, bolinchas, puro (pex), bate, bola, punto “quemao”, mejenga, jugar de casita. Bolero, bolsillo (la punta de una media llena de arroz o maíz y amarrado en el extremo, para hacer series con el pie), etc.

Bueno, por ahora he recordado esto de la vieja CR que ha cambiado mucho desde entonces. El “progreso” y la tecnología han terminado o alterado cosas muy bonitas como por ejemplo la comunicación personal y las actividades de muchos jóvenes y ciertos adultos que cada día más son sumergidos en la violencia y vicios por los medios electrónicos (videojuegos, TV, medios de comunicación) ante la indiferencia de la sociedad de consumo en que nos hemos convertido y por que no, la indiferencia de la familia.