domingo, 23 de agosto de 2026

Puerto

Puerto, hay lugares de los que uno nunca se va, aunque la vida nos lleve lejos.

Te llevo en la memoria como se lleva el olor de la lluvia sobre la tierra, el sonido de una puerta antigua al abrirse y aquella brisa salada que llegaba desde el mar para decirme, sin palabras, que estaba en casa.

Recuerdo tus tardes largas, cuando el tiempo parecía caminar despacio y bastaba sentarse frente al agua para dejar pasar las horas. Recuerdo las voces, las bicicletas, los pescadores regresando con el día entre las manos y esa luz dorada que, al caer la tarde, parecía cubrirlo todo con una ternura que solo conocen los lugares que amamos.

De niña aprendí que el mar también sabe enseñar. Me enseñó el arte de esperar, la sabiduría de dejar ir y esa extraña certeza de que algunas cosas, aunque se alejen, siempre encuentran el camino de regreso.

Por tus calles quedaron pedacitos de mi historia. Una conversación, una risa, una mirada que alguna vez hizo latir diferente el corazón… pequeños instantes que el tiempo no pudo borrar porque encontraron refugio en ese lugar secreto donde guardamos lo que verdaderamente nos hizo felices.

Hoy vuelvo a mirarte desde la distancia y descubro que has cambiado. Quizás yo también. Pero hay cosas que el tiempo no sabe cambiar.

Pero el mar sigue allí.

El cielo sigue extendiéndose sobre tu horizonte como cuando era niña. Las tardes siguen buscando lentamente su lugar entre los colores del atardecer y el viento todavía parece conocer mi nombre.

Y entonces entiendo que volver no siempre significa regresar físicamente.

A veces volver es cerrar los ojos y escuchar.

Respirar.

Recordar.

Y sentir que, después de tantos años, todavía existe un lugar en el mundo donde el corazón puede descansar.

Mi Puerto…

Qué bonito saber que, aunque la vida nos lleve lejos y nos haga más viejos, más sabios y quizá un poco más lentos, siempre podremos regresar a ti. Porque hay lugares que no envejecen dentro de nosotros: simplemente esperan.

Aunque sea con la memoria.

Aunque sea con una fotografía.

Aunque sea mirando un atardecer y diciéndonos bajito:

“Respira.
No te rindas.
Mira el horizonte.
El mar sigue aquí.
Y todavía nos quedan muchos atardeceres por vivir.”

viernes, 10 de julio de 2026

Principios de Castillos, construidos en la Arena



La mención más antigua del nombre de Puntarenas data del 13 de febrero de 1720, donde se menciona la llegada del pirata John Clipperton a la «Punta de Arena» del Golfo de Nicoya. El primero en utilizarla como puerto de embarque y desembarque fue Miguel Antonio de Unanué, quien fue propietario de una extensa hacienda ubicada tras losmanglares y esteros, al norte de la actual ciudad de Puntarenas, que todavÍa lleva el nombre de «El Palmar». Por el año de 1722, la lengüeta de tierra donde se encuentra actualmente Puntarenas comenzó a conocerse como «Puerto de Arenas».


En un principio, la sociedad puntarenense estaba conformada por criollos, y se fortaleció con la llegada de los primeros forasteros procedentes de Nicaragua y de Chiriquí, Panamá. En 1814, se construyó un galerón de madera que tenía varios usos: fungió como oficinas de gobierno, aduana, hospital y Escuela de Primeras Letras y finalmente terminó como ermita. A solicitud del entonces gobernador de Costa Rica, Tomás de Acosta y Hurtado de Mendoza, realizada ante la Real Audiencia de Guatemala, y por intermediación del diputado de la Provincia de Costa Rica ante las Cortes de Cádiz, presbítero Florencio del Castillo, se declaró a Puntarenas, puerto mayor de Costa Rica, a partir del 21 de septiembre de 1814 (título que aún hoy en día ostenta), con Antonio Figueroa como su primer capitán de puerto (julio de 1815). Con el crecimiento de la población se hizo necesario la construcción de una iglesia. Primeramente, se edificó un galerón semidescubierto con techo de zinc, importado de Inglaterra. En el sitio donde estaba ubicado el galerón se construyó la iglesia, cuyo material era básicamente de madera. En 1898 el templo se quemó. En la actualidad, la iglesia, hoy Catedral de Puntarenas, se encuentra ubicada en el mismo lugar